8 PASOS PARA EVITAR CONFLICTOS

Cuando surge un conflicto, se produce un enfrentamiento, una discusión, una pelea, un intento de imposición. Un conflicto es un conjunto de dos o más hipotéticas situaciones que son excluyentes. En un lenguaje más coloquial, diríamos que un conflicto es un desacuerdo entre dos o más personas, las cuales no son capaces de resolver dicha colisión.

“Tú has creado las condiciones del conflicto” – Yasmina Reza

Cada conflicto mantiene unas características propias dependientes tanto de las circunstancias como de las personas implicadas en él. Sin embargo, existen ciertas actitudes aplicables en todos los casos para evitar llegar a un punto crítico.

“Meterle psicología a la vida, es dialogar con los problemas, negociar con los conflictos y concertar la convivencia con tolerancia” – Luis Gabriel Carillo Navas

balanza-wp-647x305

  1. DIFERENCIAR LOS HECHOS DE LOS JUICIOS
    Como ya expliqué en uno de mis videos, esta “pequeña” diferenciación en los conceptos es capaz de evitar la mayoría de los conflictos que mantenemos a lo largo de la vida. Conflictos internos, con nosotros mismos, que desembocan en una sobre-preocupación dañina, y conflictos externos, con los demás.
    Un hecho es algo que no puede ser rebatido por otra persona. Esto significa que no contiene ningún tipo de valoración personal, sino que es una mera descripción de lo que ha sucedido. Mientras que un juicio lleva implícito una opinión subjetiva, una interpretación, del propio hecho. Los juicios son los responsables de la mayoría de los conflictos que tenemos, porque nos hacen “dar por hecho” cosas que puede que sean verdad, pero que también puede que no lo sean.
    Ejemplo: “Juan no me ha saludado”= Hecho
    “Será antipático…me ha visto seguro y no me ha saludado”= Juicio
  2. CUMPLIR NUESTRAS PROMESAS 
    Promesa es todo aquello que decimos que vamos a hacer. No importa lo “grande” o lo “pequeño” que nos parezca lo que prometemos, el “hecho” es que cuando decimos que vamos a hacer algo estamos adquiriendo un compromiso con otra persona y el incumplimiento de dichas promesas merman la confianza de los demás en nosotros. Antes de decir algo, es bueno asumir que al hacerlo, estoy prometiendo cumplirlo, y así adquiero un compromiso real tanto conmigo mismo como con el receptor de mi promesa. El incumplimiento repetido de estas promesas (sí, por muy absurdas que a nosotros nos parezcan) deteriora las relaciones entre las personas y fracturan la confianza futura.
    Ejemplo: Si le dices a alguien que le vas a mandar un archivo por email, por insignificante que sea, estás adquiriendo el compromiso de hacerlo. No hacerlo en el plazo marcado rompe dicha promesa y merma la confianza en la relación.
  3. SER PUNTUAL
    Al hilo del punto anterior, ser impuntual significa romper un compromiso con los demás. El tiempo debe ser algo que valoremos por encima de todo, porque es algo que jamás nos es devuelto. Cuando adquirimos el compromiso de estar en un lugar específico a una hora determinada, pongo en marcha una serie de acciones que al ser impuntual rompo de manera directa. Si el resto de la gente ha dejado de hacer otras cosas para cumplir el compromiso contigo de estar allí en ese preciso momento, tu impuntualidad hace que ellos estén malgastando su tiempo, su vida, esperando a que tú aparezcas. Valora el tiempo de los demás, porque al no hacerlo, estás dejando de valor sus vidas.
    Ejemplo: “Si una persona en un momento determinado deja a su familia en un cumpleaños para estar puntual en tu cita, esa persona está valorando tu tiempo y asumiendo el compromiso contigo. Si tú no eres puntual, no estás valorando ni su tiempo, ni a su familia.”
  4. EMPATIZAR EN LUGAR DE JUZGAR
    Las famosas etiquetas. Ponemos etiquetas a todo lo que nos rodea, a situaciones y a personas. En lugar de juzgar y asumir cosas, deberíamos empezar a empatizar y a ponernos en el lugar del otro. Las etiquetas no son más que nuestros juicios convertidos en máximas, que hacen que a partir de su puesta, condicionen todas nuestras opiniones y nuestros actos posteriores sobre una situación concreta o sobre una persona determinada.
    Ejemplo: “Si yo le coloco a mi compañero de trabajo la etiqueta de inútil, no volveré a confiar en él, y estaré esperando sistemáticamente a que su trabajo no sea lo suficientemente bueno, por lo que dejaré de valorar objetivamente.”
  5. SER CONGRUENTE ASUMIENDO RESPONSABILIDAD
    Ser congruente significa estar en consonancia entre lo que digo, lo que pienso, y lo que hago. Ser congruente a la hora de asumir mi responsabilidad en lo que he dicho o he hecho, muestra que admito mi error y las consecuencias que pueda tener para los demás. Asumir responsabilidad tras un error muestra compromiso y buen talante a la hora de poder solucionar e incluso evitar posibles futuros errores, a la vez que engrandece la confianza que los demás puedan tener en ti.
    Ejemplo: “Aceptar el error sin querer ceder su responsabilidad a otros, y asumir el posible ‘castigo’, confirma a los que te rodean que pueden confiar en ti.”
  6. ESCUCHAR PARA ENTENDER
    “El gran problema de la comunicación es que no escuchamos para comprender. Escuchamos para responder.” Esta frase resume muy bien a lo que me refería con lo de “escuchar para entender”. Cuando mantenemos una conversación, debemos enfocar nuestras preguntas en entender al otro, y no en confirmar lo que nosotros ya pensamos o, ni mucho menos, para tener argumentos con los que atacar. Las actitudes tanto de ataque como de defensa en una conversación generan conflictos de manera inmediata, mientras que las “conversaciones activas” y empáticas generan aprendizajes.
    Ejemplo: “Si ante una conversación sobre política yo parto de un punto inicial que me hace poseedor de la verdad absoluta y pienso que toda idea diferente a la mía no es la correcta, cualquier comentario a favor de un partido diferente al que yo defiendo lo entenderé como un ataque y, automáticamente, responderé atacando. De esta manera, mis preguntas irán enfocadas a justificar mi postura y atacar la de los demás, en lugar de a intentar comprender el pensamiento que lleva a los demás a pensar diferente.”
  7. PREPARAR EL CONTEXTO
    Antes de iniciar una conversación, es muy conveniente preparar el contexto. Esto es, elegir bien el momento adecuado para entablar el diálogo. Mi estado anímico debe estar calmado, de la misma maneta que el de nuestro interlocutor. El lugar de la conversación debe respetar la intimidad de ambos, y mantener una atmósfera de privacidad, si la situación lo requiere. Debe ser un momento en el que no existan prisas por terminar, en el que no haya interrupciones que puedan alterar el momento. Más vale esperar un par de días y preparar todos los detalles, que acelerar esta fase pudiendo tener varios factores externos que perjudiquen el acuerdo y faciliten un conflicto mayor.
    Ejemplo: “Aunque esté esperando durante todo el día a mi pareja para poder tratar un tema de suma importancia y que fácilmente pueda generar algún conflicto, no es conveniente hacerlo en el momento justo de su llegada a casa, máxime si ya llega del trabajo con un estado nervioso o de ansiedad. Preparar el contexto adecuado en casa, esperando un tiempo, asegurándonos de que su estado anímico está calmado, y que la conversación puede transcurrir de manera correcta, debiera ser una premisa para atajar este tipo de diálogos.”
  8. SINCERIDAD, Y NO SINCERICIDIO
    La sinceridad debe ser entendida como expresión de una opinión real para que los demás piensen y actúen en consecuencia. Eso sí, la intención de la sinceridad siempre ha de ser positiva, porque sino en lugar de ser sinceros, nos convertimos en sincericidas. Yo te doy mi verdadera opinión siendo sincero y cuidando mis palabras para que lo que digo no te haga daño y pueda ser beneficioso para ambos de un modo u otro. Si yo abro la boca y dejo salir todo lo que pasa por mi cabeza sin haber filtrado las palabras y sin haber valorado el contexto en el que lo hago y sus posibles consecuencias, estaré cometiendo un sincericidio, porque al hacerlo de esta manera no existe ninguna consecuencia positiva, y la relación entre ambos quedará dañada permanentemente.
    Ejemplo: “Este trabajo es una basura, nuestro jefe lo tirará a la basura sin siquiera leerlo”= Sincericidio (El objetivo es hacer daño, y perjudica la relación)
    “Desde mi sincera opinión, pienso que eres capaz de mejorar este trabajo. Creo que nuestro jefe lo valoraría mejor si hicieras algunos cambios”= Sinceridad (El objetivo es dar una opinión sin hacer daño, y provocar que la otra persona mejore)

Business agreement

Los conflictos suelen durar tanto como quieran las dos partes. El 99% de los conflictos se resuelve manteniendo una conversación y respetando, entre otros, los ocho puntos que acabo de explicar. Ponte en marcha, los conflictos mantenidos en el tiempo son una manera de perder vida antes de tiempo. Eso sí, no todos los conflictos han de ser resueltos. Algunos simplemente merecen una separación, y continuar por caminos separados. Es valoración tuya diferenciar los que merecen la pena solucionar, y los que no.

“El paso del tiempo exaspera y condensa cualquier tormenta, aunque al principio no hubiera ni una nube minúscula en el horizonte” – Javier Marías

Jesús Sánchez-Camacho Matilla

Anuncios

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s